Por qué no deberías usar un fotómetro para exponer en el cine digital

Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email

Hemos visto en múltiples rodajes y en clases de cinematografía el uso del fotómetro como herramienta para exponer correctamente con cámaras de cine digital, DSRL o cámaras sin espejo -mirrorless-. También por internet hemos visto cómo fabricantes o distribuidores lanzan videos patrocinados diciendo ¨necesitas un fotómetro para tus rodajes de cine¨, por lo que decidimos hacer este post para explicarte por qué no debes usar fotómetro para exponer en cine digital.

Antes de empezar debemos aclarar nuestra intención, quisimos hacer este contenido lo más sencillo posible y entendible inclusive para aquellos que inician en cinematografía; pero si tienes dudas más técnicas o quieres profundizar más, déjanos tu comentarios. Podemos hacer una segunda parte para ampliar el debate sanamente.  o si gustas deja tu opinión, incluso puedes contradecirnos. Si vemos muchas dudas hacemos una segunda parte.

Nota importante: esto que vamos a explicar solo aplica a cámaras de video o de cine digital, y no a la fotografía fija, que es otro mundo 🙂

¿Cómo funciona un fotómetro?

Un fotómetro es un instrumento que sirve para medir la intensidad de luz existente en una escena. Se emplea para calcular la exposición correcta de ésta. Hay dos tipos de fotómetro: de luz reflejada y de luz incidente. Hoy en día estas  dos funciones las incorporan casi todo los fabricantes. Ambos se basan en una teoría muy básica que es encontrar el 18% de gris medio, valor que tenemos para saber si la exposición es correcta o no. A partir de allí reconstruimos el rango dinámico que puede tener la imagen, tanto los blancos, los rangos altos, como los negros, los rangos bajos. 

A nivel práctico, si vamos a hacer un video y tenemos a nuestro personaje enfrente de una pared blanca con un plano general donde el sujeto es pequeño, al hacer una medición automática con la cámara, ésta compensará la exposición según lo que predomina en la imagen: el blanco, pero nuestro personaje quedará oscuro, por lo cual esa medición no es correcta. Lo mismo pasaría con un sujeto blanco delante de un fondo negro, solo que el fondo quedaría bien expuesto y el sujeto sobre expuesto. Por esta razón, no podemos usar los sistemas de medición de la exposición automáticos de las cámaras. 

Es en este punto donde entran en juego los fotómetros de mano o los de luz reflejada a distancia que conocemos todos. Con ellos podemos medir el punto donde queremos exponer y expondríamos para eso. En teoría, todo eso era correcto hasta la llegada del video, es decir, todo esto funciona si estás trabajando con material fotoquímico, porque los fotómetros están calibrados para esa curva de gama o gris medio del fotoquímico o rollo de película. Ahora bien ¿cuál es el problema que implica hacer eso con el video? 

El problema que implica usar el fotómetro en una cámara de cine Digital o video

En una escena cualquiera, tomamos nuestro fotómetro, colocamos los 24fps para cine y el iso que seteamos en cámara: 800. Tomamos una medición con el fotómetro y nos da un valor de diafragma “f” que debemos colocar a nuestra cámara para conseguir una “supuesta” y acertada exposición de la escena. Sin embargo, en el ejemplo que usamos f4 probablemente la imagen nos quedaría con medición errada. ¿por qué? Porque entra en juego una nueva variable en todo esto que son las curvas de gama.

Cuando rodamos con una cámara de cine digital, sobre todo en las actuales, tendemos a rodar con curvas logarítmicas, estas lo que hacen es aprovechar toda la señal del sensor para convertirla en una señal de video que luego en post-producción podamos colorizar y así tener márgenes de color para conseguir cierto look o acabados estéticos en nuestro trabajo.  

En la práctica, una señal de video logarítmica lo que hace es tomar la señal captada por el sensor y dotarla de bajo contraste, y generar una curva que levante los negros, haciéndolos más grises y así conseguir rápido el gris medio. También hace lo mismo con las luces altas existentes y de golpe las comprime, dando una imagen algo lavada o desaturada que luego en edición podremos trabajar a nuestro gusto.  

A su vez, existen curvas logarítmicas de diferentes fabricantes: Canon, Arri, Red Cinema, Sony, y luego un mundo de curvas lineales como la conocida rec709. En la práctica cuando usamos una cámara en particular, esta viene con su propia curva incrustada por el fabricante. Si existe la posibilidad de cambiar la curva en las configuraciones de la misma, lo que estamos haciendo es mover la ubicación del gris medio.

Curvas logarítmicas de diferentes fabricantes: Canon, Arri, Red Cinema, Sony.
Curvas logarítmicas de diferentes fabricantes

Para explicarlo mejor usaremos las curvas de hypergama de gama de Sony. Estas son curvas que se han usado durante mucho tiempo y seguro que estamos familiarizados con ellas. En la lámina que vemos a continuación podemos notar esta nomenclatura larga que tienen, ésta hace referencia a cuanta señal utilizan. En la parte de final coloca ¨G33¨ ese ¨G¨, hace referencia al gris medio y dónde se encuentra ubicado.

Curvas de hypergama de gama Sony
Curvas de hypergama de gama Sony

Aquí otro ejemplo, la famosa curva S-LOG de Sony, muy usada en cámaras como la A7SIII. En la curva S-LOG2 el gris cae en el 41%  y en el S-LOG3 está en 32%. Si tomamos una medición con nuestro fotómetro y cambiamos de curva, podríamos tener una medición errada y fácilmente una imagen sobreexpuesta, quemada, o subexpuesta, muy oscura.

Curva S-LOG de Sony
curva S-LOG de Sony

Si estás pensando que para este problema se puede hacer un cálculo matemático para dar con el equivalente, pues nop, no hay truco matemático ni tabla de equivalencia, porque las formas de las líneas curvas de gama también cambian. Del gris medio hacia arriba cambia y del gris medio hacia abajo también, es decir, no son planas ni lineales, varían entre ellas y sería un proceso tedioso de poderse hacer, más durante un rodaje. Y luego de esta explicación surge la pregunta:

¿Qué podemos hacer si no podemos usar el fotómetro?

Bueno hoy en día las cámaras poseen herramientas de medición interna, concretamente existen 3: el histograma, el fasecolor y el monitor forma de onda. Estas herramientas se basan en el sistema de procesado de imagen, es decir, que la cámara capta la imagen y apartar de ahí analiza la luminosidad de la imagen ya captada. 

El monitor forma de onda

Nos da una lectura en horizontal de la imagen y una en vertical de la intensidad lumínica como lo podemos ver en el ejemplo. Un monitor forma de honda nos muestra de manera clara dónde está nuestra señal para ajustar, monitorizar y medir dentro de unos parámetros controlables. 

Los valores marcados sirven para poder interpretar la medición que se está haciendo en la imagen. Las horizontales que van desde 100 en la parte superior a -50 en la parte inferior. Destaca el grosor de la linea de subdivisión que hay a un tercio de la escala si empezamos por debajo. 

Esta línea es el equivalente al valor 0. La señal de vídeo realmente sólo está entre el valor de 0 y el 100. Todos estos pasos son subdivisiones de la amplitud total de la señal de video. Esta amplitud total sería de 1 voltio. Cada una de estas subdivisiones se llaman grados «IRE» y equivalen aprox. a 7,12 – 7,14 minivoltios.

Los negros llegan a 0 y no implica ningún problema, el máximo suele estar en 108º IRE, que corresponde a los «superblancos». El blanco se encuentra en 75-85º IRE. A partir de ahí encontraríamos detalles más altos como brillos especulares que serían los llamados «superblancos».

Es ideal para iluminar cromas pues la lectura que nos da es parcial y gráfica en comparación de un fotómetro donde tendríamos que medir recorriendo el croma con el fotómetro. Por lo cual un proceso tan rápiado como ver la linea recta en el forma de onda con esto tardaríamos un poco más y no sería tan preciso. 

El fasecolor

Es una representación gráfica en colores de la exposición, que recuerda a los efectos de visión del Depredador (personaje de peli de ciencia ficción). Como puedes ver en el ejemplo, hace del proceso de exponer algo muy rápido y práctico. El color rojo representa lo sobre expuesto, es decir, un blanco irrecuperable, el violeta representa el negro, es decir, las zonas sur expuestas de la imagen, el gris medio está representado por el color gris. Es una herramienta para exponer que nos permite trabajar con precisión en el set de rodaje y es muy usado hoy en día.

El histograma

Es una herramienta que viene heredada de la fotografía, nos ayudará a conseguir una correcta exposición de la imagen. Así, en una imagen subexpuesta la gráfica tenderá a moverse a la izquierda y en una imagen sobreexpuesta tenderá a moverse a la derecha. Una exposición que contenga todos los tonos de grises tendrá un histograma más o menos uniforme a lo largo de todo el eje horizontal.

Que el histograma tenga una forma determinada no tiene porqué significar que la imagen esté incorrectamente expuesta. Dependerá de lo que busque el director de fotografía en el momento de hacer una foto. es un sistema que para ser un promedio está bien pero para hacer un exposición correcta es más difícil y no es una herramienta del todo válida para el video.

Una buena iluminación bien escogida con una buena base bien escogida y un monitor bien calibrado permite incluso trabajar a ojo, y aunque parezca mentira, eso es incluso más fiable que un fotómetro.

Consulta echas para este post: Fotómetro para exponer en el cine digital: Julio Gómez – Hablando en Píxel , www.red.com, https://pro.sony/

Más contenidos para ti

las mejores cámaras 4k para cine y video

las mejores cámaras 4k para cine y video

Muchos estamos buscando las mejores cámaras 4k para cine y video y pasamos tiempo viendo especificaciones técnicas en blogs y videos de youtube. Las nuevas cámaras DSLR o Mirrorless poseen variedad de características.

Deja una respuesta